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lunes, 18 de abril de 2011

Recomendaciones para que los adolescentes protejan su privacidad en las redes sociales de Internet

Las Redes Sociales se han instalado en nuestras vidas con determinación y celeridad. Aportan relaciones sociales que ayudan incluso a cubrir necesidades básicas del ser humano. Sin embargo, la dinámica con la que actúan y las formas de uso de quienes participamos de ellas generan efectos no deseables relacionados con la privacidad.

Principales retos de las redes sociales: privacidad y convivencia.


ilustración adolescente redes socialesLas redes sociales no han incorporado nuevos riesgos a quienes usamos Internet puesto que ésta ya era una Red Social. Sin embargo, sí se pueden destacar dos aportaciones de relevancia por parte de estos contextos online que pueden comprometer nuestro bienestar.
  1. Pérdida de privacidad.

    Es un hecho constatado que las redes sociales, en cuanto que giran en torno a personas identificadas e identificables, han puesto en compromiso la privacidad de quienes las usamos. La merma de privacidad es un daño en sí mismo, efectivamente, una pérdida. Supone además un factor de riesgo o catalizador en otras circunstancias desagradables puesto que cuanto más se sepa de una persona, sin duda, más vulnerable es: pensemos en el acoso de un pederasta, en un caso de ciberbullying o en un traumático fin de una relación personal.

    Por otro lado, un efecto derivado y poco deseable relacionado con la pérdida de privacidad es una conformación de la identidad digital más compleja, compuesta de más informaciones, y más diferida, en tanto que depende en mayor medida de lo que las demás personas refieran respecto de uno.

  2. Mayor exigencia para la ciberconvivencia.

    Las redes sociales, suelo decir, son las “verbenas de Internet”. Disfrutamos pero todos estamos más juntos, rozamos más, incluso nos damos codazos o empujones sin pretenderlo, tropezando unos con otros. Esto genera, como en las verbenas, más amoríos y más peleas. El nivel de exigencia para la convivencia es elevado en las redes sociales porque, efectivamente, nos “socializan”, en muchas ocasiones de forma abusiva y sin que lo percibamos.


¿Cómo proteger la privacidad en las redes sociales? Seis claves para ayudar a los adolescentes.



La protección de la privacidad en general y en las redes sociales en particular debe ser un tema relevante en la formación de los menores que, según los estudios, desde los once años comienzan a coquetear con estos entornos. Para ello, se detallan seis acciones son las líneas a incentivar, las competencias y actitudes que en ellos debemos ser capaces de estimular:
  1. Conocer y configurar de manera detallada las opciones de privacidad.
    Se trata de un consejo clave pero, en general, mal asumido. Enseñar a configurar las opciones de privacidad es importante pero considero que lo fundamental es ayudar a conocer cómo funcionan y los efectos posibles de una mala configuración así como las limitaciones de estas opciones. Veáse este vídeo de ejemplo.



  2. Identificar las funciones y los efectos de cada acción.
    Es demasiado frecuente equivocarse y ubicar en lugar erróneo alguna información. Ya hace tiempo Facebook realizó cambios en este sentido avisando de forma gráfica sobre en qué lugares, de qué forma, se propagaría un determinado comentario. Además, aunque la acción ocasione el efecto buscado, con frecuencia se desconoce qué otras implicaciones o consecuencias tiene. Se trata de un terreno donde la iniciativa corre por cuenta de la red social. Lo mismo sucede en el proceso de alta, donde conviene señalar que las condiciones planteadas son de especial importancia y afectan a cómo y dónde pueden usarse nuestros datos, por lo que es preciso una detallada lectura.

  3. Proteger los datos personales.
    Se trata de datos esenciales y su especial relevancia debe ser puesta de manifiesto para dotarles de una especial protección. En esta labor nos amparan las leyes aunque, a pesar del gran camino andado, no siempre son eficientes o aplicables.

  4. Proteger personalmente los datos.
    Este es un aspecto clave. Los datos (imágenes, informaciones…) aunque en muy diferentes formas, suelen tener origen en uno mismo. Ése es el primer filtro. Parece evidente pero decimos demasiadas cosas de nosotros mismos sin reflexionar sobre su oportunidad en diferentes momentos o contextos.

  5. Mantener una actitud proactiva en la defensa de los datos propios.
    En las redes sociales son demasiado abundantes los datos que unas personas aportan sobre las demás y es, por desgracia y en especial en la adolescencia, muy común que lo hagan de manera inconsciente, negligente, compulsiva o incluso temeraria. Frente a esto se ha de mantener una actitud proactiva en defensa de la privacidad y ello supone tres acciones:

    1. informar a los demás sobre nuestro criterio al respecto.

    2. supervisar lo que se publica de nosotros.

    3. ejercer, si es preciso, nuestro derecho a eliminarlos.

    El etiquetado en las fotografías es un ejemplo muy ilustrativo.

  6. Evaluar las actitudes y condiciones de privacidad de los contactos.
    Los contactos, a quienes las redes sociales llaman “amigos”, son un factor clave en relación a la propia privacidad. Sin embargo, es sabido que los adolescentes pueden sumar con facilidad varios cientos de amigos que tendrán criterios al respecto desconocidos y dispares. Al margen de su actitud, más o menos considerada, es importante conocer las condiciones en las que usan las redes sociales. Estas condiciones hacen referencia a sus conocimientos y competencias y, en relación con éstas, a sus configuraciones de privacidad. Así, un contacto que pudiera ser considerado y respetuoso puede afectar de manera involuntaria nuestra privacidad con una configuración y/o acción inadecuada.


En la base de todo esto está la cultura de la privacidad : valorarla y aprender a cuidarla. En este sentido están haciendo una destacable labor las Agencias de Protección de Datos que, más allá de la protección de datos personales realizan campañas de concienciación al respecto. Un recurso online para la sensibilización temprana son “Las aventuras de Reda y Neto” Preservar la privacidad merece realmente la pena porque Internet es un difusor de información muy potente y con mucha, pero que mucha memoria.

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en Blog de RC y Sostenibilidad de Telefónica

miércoles, 20 de octubre de 2010

Cultura y actitud: factores críticos para proteger la privacidad de los adolescentes en las redes sociales

Un proyecto del Instituto de Investigación para la Justicia da como resultado el Memorándum sobre la protección de datos personales y la vida privada en las Redes Sociales en Internet, en particular de niños, niñas y adolescentes (Memorándum de Montevideo).

Portada del Memorándum de MontevideoEl Instituto de Investigación para la Justicia creó en Julio de 2009 en el seno del Seminario “Derechos, Adolescentes y Redes Sociales en Internet” un instrumento para el avance en la protección de la infancia y adolescencia en Internet. Aunque dirigido especialmente a los países de América Latina y del Caribe, puede decirse que buena parte de sus indicaciones y la totalidad de los principios que lo inspiran son de plena aplicabilidad hoy en día en España y en Europa.



Se identifican cerca de un centenar de líneas de acción en forma de recomendaciones agrupadas en cuatro ejes principales:



  • Para los Estados y entidades educativas para la prevención y educación de niños, niñas y adolescentes.

  • Sobre el marco legal y la aplicación de las leyes.

  • En materia de políticas públicas.

  • Para la industria.


IlustraciónNo obstante, al margen de este conjunto de orientaciones, algunas de las cuales ya se han puesto en marcha con notable éxito en España, parece de especial interés poner de relieve dos ideas presentes en su fundamentación:



  • Utiliza como referente normativo principal la Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (CDN) y en diversas ocasiones recuerda “la necesidad de que todas las medidas que se tomen prioricen el interés superior de niñas, niños y adolescentes, guardando un equilibrio entre las necesidades de protección contra la vulneración de sus derechos y el uso responsable de esas herramientas que representan formas de ejercicio de sus derechos”. Con demasiada frecuencia la observación del “interés superior del menor” es ignorado en un entorno donde aparece expuesto a circunstancias de complejo afrontamiento debido a su corta edad.



  • Destaca la labor preventiva y proactiva que han de adoptar los agentes implicados. “Los organismos multilaterales deberán incluir en sus documentos, directrices o recomendaciones a las niñas, niños y adolescentes, como sujetos especialmente protegidos y vulnerables respecto del tratamiento de sus datos personales. Asimismo deberán enfocar esfuerzos para promover o fortalecer una cultura de protección de datos en las niñas, niños y adolescentes.”


Es este punto, desde PantallasAmigas queremos volver a insistir en dos aspectos que la experiencia, y en concreto el trabajo directo con niños, niñas y adolescentes, nos ha revelado como primordiales:


1) Cuidado de los datos personales y cuidado personal de los datos.



Es una cuestión de protección de datos personales pero también una cuestión de protección personal de los datos. Es cultura y es actitud, precisamente aspectos más laboriosos de cambiar y cultivar que los conceptos y los procedimientos. La necesidad de trabajar en diversos planos apuntada en el Memorándum de Montevideo evidencia este doble matiz donde la concienciación y la educación son el recurso complementario en ocasiones, alternativo en otras, a las políticas públicas y las prácticas empresariales, máxime en un entorno globalizado y volátil con implicaciones reales directas de gran alcance.


2) Privacidad inferida y por cuenta ajena.


Se trata de una cuestión colectiva y colaborativa, de convivencia online, de responsabilidad y respeto, porque la privacidad propia depende en mucho de las demás personas.


Ambas cuestiones podrían resumirse con esta frase: Protege tu privacidad pero cuida también mi privacidad mientras yo guardo la tuya como si fuera mía.



Jorge Flores Fernández
Director de PantallasAmigas



Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por @JorgeFloresPPAA en www.unblogenred.es