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viernes, 4 de mayo de 2012

9 Recomendaciones básicas de seguridad para Facebook

Privacidad FacebookFacebook ofrece varios controles de privacidad, pero no son nada sencillos de comprender. Un nuevo estudio realizado por Siegel + Gale, consultores de Nueva York, considera que Facebook y las políticas de privacidad de Google son más difíciles de comprender que el tradicional contrato de tarjeta crédito. La nueva política de privacidad ampliamente promovida por Google es tan densa que a los investigadores les «resultó imposible escribir una pregunta adecuada para poner a prueba el grado de comprensión del lector». Las herramientas de Facebook son casi tan opacas como las de Google. Estos son algunos consejos para ayudarte con ellos:

  1. Piensa antes de escribir. Incluso si se elimina una cuenta (hecho que no se consuma hasta pasado un mes), alguna información puede permanecer en los servidores de Facebook por un máximo de 90 días.
  2. Revisa periódicamente cómo te ven los demás. Echa un vistazo cada mes a cómo los demás ven tu página. Revisa la configuración de privacidad individual si es necesario.
  3. Protege tu información básica. Especifíca la audiencia para los diferentes elementos de tu perfil, p.ej uno para tu empresa y otro para tu ciudad. Y recuerda: compartir información con "amigos de amigos" podría exponerlo a decenas de miles de personas.
  4. Has de saber lo que no puedes proteger. Tu nombre y tu foto de perfil son públicos. Para proteger tu identidad, no uses una foto, o utiliza uno que no muestra tu cara.
  5. Haz que tu muro sea privado. Limita la audiencia de todas tus publicaciones anteriores en el muro a los amigos.
  6. Desactiva las sugerencias de etiquetas. Si no quieres que Facebook reconozca tu cara en las fotos, deshabilita esa función en la configuración de privacidad. La información será borrada.
  7. Bloquea las aplicaciones y los sitios que espían. A no ser que lo evites, tus amigos pueden compartir información personal acerca de ti con las aplicaciones de Facebook. Para bloquear eso utiliza los controles para limitar la información que las aplicaciones pueden ver.
  8. Publica los posts de tu muro solo para algunos amigos. No tienes por qué compartir todos los elementos de tu muro con cada amigo. También puedes evitar que cierta gente vea artículos específicos de tu perfil.
  9. Si todo lo demás falla, desactiva tu cuenta. Cuando desactivas tu cuenta, Facebook mantiene tus datos de perfil, pero la cuenta se hace temporalmente inaccesible. Eliminando la cuenta, por el contrario, lo hace inaccesible para siempre.


Fuente: Consumer Reports

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lunes, 18 de abril de 2011

Recomendaciones para que los adolescentes protejan su privacidad en las redes sociales de Internet

Las Redes Sociales se han instalado en nuestras vidas con determinación y celeridad. Aportan relaciones sociales que ayudan incluso a cubrir necesidades básicas del ser humano. Sin embargo, la dinámica con la que actúan y las formas de uso de quienes participamos de ellas generan efectos no deseables relacionados con la privacidad.

Principales retos de las redes sociales: privacidad y convivencia.


ilustración adolescente redes socialesLas redes sociales no han incorporado nuevos riesgos a quienes usamos Internet puesto que ésta ya era una Red Social. Sin embargo, sí se pueden destacar dos aportaciones de relevancia por parte de estos contextos online que pueden comprometer nuestro bienestar.
  1. Pérdida de privacidad.

    Es un hecho constatado que las redes sociales, en cuanto que giran en torno a personas identificadas e identificables, han puesto en compromiso la privacidad de quienes las usamos. La merma de privacidad es un daño en sí mismo, efectivamente, una pérdida. Supone además un factor de riesgo o catalizador en otras circunstancias desagradables puesto que cuanto más se sepa de una persona, sin duda, más vulnerable es: pensemos en el acoso de un pederasta, en un caso de ciberbullying o en un traumático fin de una relación personal.

    Por otro lado, un efecto derivado y poco deseable relacionado con la pérdida de privacidad es una conformación de la identidad digital más compleja, compuesta de más informaciones, y más diferida, en tanto que depende en mayor medida de lo que las demás personas refieran respecto de uno.

  2. Mayor exigencia para la ciberconvivencia.

    Las redes sociales, suelo decir, son las “verbenas de Internet”. Disfrutamos pero todos estamos más juntos, rozamos más, incluso nos damos codazos o empujones sin pretenderlo, tropezando unos con otros. Esto genera, como en las verbenas, más amoríos y más peleas. El nivel de exigencia para la convivencia es elevado en las redes sociales porque, efectivamente, nos “socializan”, en muchas ocasiones de forma abusiva y sin que lo percibamos.


¿Cómo proteger la privacidad en las redes sociales? Seis claves para ayudar a los adolescentes.



La protección de la privacidad en general y en las redes sociales en particular debe ser un tema relevante en la formación de los menores que, según los estudios, desde los once años comienzan a coquetear con estos entornos. Para ello, se detallan seis acciones son las líneas a incentivar, las competencias y actitudes que en ellos debemos ser capaces de estimular:
  1. Conocer y configurar de manera detallada las opciones de privacidad.
    Se trata de un consejo clave pero, en general, mal asumido. Enseñar a configurar las opciones de privacidad es importante pero considero que lo fundamental es ayudar a conocer cómo funcionan y los efectos posibles de una mala configuración así como las limitaciones de estas opciones. Veáse este vídeo de ejemplo.



  2. Identificar las funciones y los efectos de cada acción.
    Es demasiado frecuente equivocarse y ubicar en lugar erróneo alguna información. Ya hace tiempo Facebook realizó cambios en este sentido avisando de forma gráfica sobre en qué lugares, de qué forma, se propagaría un determinado comentario. Además, aunque la acción ocasione el efecto buscado, con frecuencia se desconoce qué otras implicaciones o consecuencias tiene. Se trata de un terreno donde la iniciativa corre por cuenta de la red social. Lo mismo sucede en el proceso de alta, donde conviene señalar que las condiciones planteadas son de especial importancia y afectan a cómo y dónde pueden usarse nuestros datos, por lo que es preciso una detallada lectura.

  3. Proteger los datos personales.
    Se trata de datos esenciales y su especial relevancia debe ser puesta de manifiesto para dotarles de una especial protección. En esta labor nos amparan las leyes aunque, a pesar del gran camino andado, no siempre son eficientes o aplicables.

  4. Proteger personalmente los datos.
    Este es un aspecto clave. Los datos (imágenes, informaciones…) aunque en muy diferentes formas, suelen tener origen en uno mismo. Ése es el primer filtro. Parece evidente pero decimos demasiadas cosas de nosotros mismos sin reflexionar sobre su oportunidad en diferentes momentos o contextos.

  5. Mantener una actitud proactiva en la defensa de los datos propios.
    En las redes sociales son demasiado abundantes los datos que unas personas aportan sobre las demás y es, por desgracia y en especial en la adolescencia, muy común que lo hagan de manera inconsciente, negligente, compulsiva o incluso temeraria. Frente a esto se ha de mantener una actitud proactiva en defensa de la privacidad y ello supone tres acciones:

    1. informar a los demás sobre nuestro criterio al respecto.

    2. supervisar lo que se publica de nosotros.

    3. ejercer, si es preciso, nuestro derecho a eliminarlos.

    El etiquetado en las fotografías es un ejemplo muy ilustrativo.

  6. Evaluar las actitudes y condiciones de privacidad de los contactos.
    Los contactos, a quienes las redes sociales llaman “amigos”, son un factor clave en relación a la propia privacidad. Sin embargo, es sabido que los adolescentes pueden sumar con facilidad varios cientos de amigos que tendrán criterios al respecto desconocidos y dispares. Al margen de su actitud, más o menos considerada, es importante conocer las condiciones en las que usan las redes sociales. Estas condiciones hacen referencia a sus conocimientos y competencias y, en relación con éstas, a sus configuraciones de privacidad. Así, un contacto que pudiera ser considerado y respetuoso puede afectar de manera involuntaria nuestra privacidad con una configuración y/o acción inadecuada.


En la base de todo esto está la cultura de la privacidad : valorarla y aprender a cuidarla. En este sentido están haciendo una destacable labor las Agencias de Protección de Datos que, más allá de la protección de datos personales realizan campañas de concienciación al respecto. Un recurso online para la sensibilización temprana son “Las aventuras de Reda y Neto” Preservar la privacidad merece realmente la pena porque Internet es un difusor de información muy potente y con mucha, pero que mucha memoria.

Fuente: PantallasAmigas. Publicado previamente por Jorge Flores Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter en Blog de RC y Sostenibilidad de Telefónica

jueves, 4 de noviembre de 2010

Razones para situar las computadoras de los niños en un espacio común del hogar

Seis razones para ubicar el ordenador en un lugar común del hogarColocar el ordenador en un lugar de tránsito común del hogar venía siendo una recomendación habitual. Sin embargo, ha habido opiniones que pueden apuntar en sentido contrario. Ello merece bien la pena una profunda reflexión.

Desde luego, el lugar que ocupe el ordenador de nuestros hijos en el hogar no es la cuestión fundamental para la seguridad y la educación de hijos e hijas en la Red. No obstante, debe ser una decisión consciente ya que este aspecto puede tener su relevancia y, en esta tarea tan importante y sensible, cualquier elemento de ayuda es bienvenido.

¿En qué pensamos cuando hablamos de un lugar común para la supervisión?


Primero, para tratar de fijar un punto de partida común, pensemos para este pequeño ensayo en un chico o una chica de 9 a 13 años. Entendemos que la labor de supervisión básica significa que en alguna ocasión el padre o la madre circula por esa zona común del hogar de una forma tal que no puede leer lo que hay en la pantalla. No es una labor de patrulla y mucho menos de espionaje. De manera eventual, o si se da el caso extraordinario ante signos que puedan parecer extraños, puede aproximarse a la pantalla, despacio y haciéndose notar, y tratar de iniciar una charla en relación a lo que en ese momento puede estar aconteciendo.



¿Qué es lo que hay que tener presente en todo caso?


En segundo lugar, veamos cuáles son los puntos que, por obvios, gozan de un consenso pleno:

  • Niños, niñas y adolescentes tienen pleno derecho a su privacidad e intimidad, así como sus padres el deber de protección.

  • El acceso móvil a Internet (wi-fi, portátiles, teléfonos móviles, videoconsolas…) vuelve cada menos eficaz la supervisión por proximidad.

  • Es preciso educar en la confianza y ayudar a la formación de criterios y capacidades que faculten a niños, niñas y adolescentes para la plena autonomía que han de alcanzar.


  • Internet no es únicamente una magnífica herramienta para el desarrollo de los menores sino un medio o contexto imprescindible y natural para los mismos.

  • Hay una gran diversidad de familias, chavales y circunstancias por lo que no hay recetas universales. Sin embargo, a la hora de dar recomendaciones se debe hablar en general y teniendo en cuanta que muchas personas viven una realidad bastante distante de la de quienes nos dedicamos a tratar estos temas.

  • Existen en ocasiones riesgos que afectan a los menores (ciberbullying, grooming…) quienes, recordemos, deben ser objeto de especial protección.


Teniendo todo ello presente, desde PantallasAmigas abogamos por que, siendo posible, el ordenador no esté en una zona aislada sino común, especialmente antes del inicio de la adolescencia.

Seis razones para ubicar el ordenador en un lugar de fácil supervisión del hogar:




  1. Puede ser de gran ayuda en ciertas ocasiones. Sabemos que existen situaciones de riesgo, diversas y cambiantes, y también que no todos los menores y sus familias tienen las competencias para evitarlas y hacerlas frente. Es una realidad en la que esta medida puede resultar providencial, siquiera de forma casual. Además, aunque un 1% puede ser considerado un nivel bajo de prevalencia para un determinado riesgo, hay que recordar que hablamos de menores y que, además, para ese niño afectado y sus padres, la estadística se convierte en un 100%.


  2. La supervisión es una estrategia muy flexible. Supervisar es ver desde la distancia y nos permite adecuar ésta a las necesidades. Que el ordenador esté en un lugar común para poder ejercer la labor de supervisión no significa transgredir la privacidad o intimidad del menor. Tampoco presupone la necesaria aparición de riesgos. Es, en este caso, un simple apoyo para la labor de protección.



  3. Se trata de una ayuda no invasiva y no limitante en sí misma. Con frecuencia se compara la extensión de las conversaciones en las redes sociales con las llamadas de teléfono que hacíamos al llegar a casa después de estar con esas mismas amistades. ¿Acaso no podíamos hablar en casa por teléfono en presencia de nuestros padres siempre que no nos escucharan la conversación? ¡Claro que sí! ¿Qué problema hay entonces en usar la Red con ellos delante si no leen lo que hacemos? Si hay algo que, siendo un niño, no nos atrevemos a hacer en público quizás tampoco es imprescindible que pueda hacerse en privado, al menos desde el hogar.


  4. Permite intervenir contra el uso abusivo. Es una preocupación manifiesta y una realidad palpable y creciente que el abuso de la conexión a Internet (redes sociales, videojuegos…) resulta un problema en no pocas familias, afectando en ocasiones al rendimiento escolar y al descanso. La zona común permite verificar estas situaciones y contribuye a controlarlas.


  5. Ayuda a la detección de problemas relacionados con Internet. Los estudios manifiestan que, ante un problema en la Red, los menores no piden ayuda en casa. Sin embargo, cuando lo tienen, lo manifiestan externamente como cualquier otro. Ver sus reacciones ante la pantalla e incluso la frecuencia e intensidad de uso de la misma puede ponernos sobre la pista.



  6. Normaliza e integra la vida online de los menores en la vida familiar. Lejos de criminalizar la Red y ponerla bajo sospecha, puede suponer un ejercicio de normalización. Se recomienda encarecidamente que adultos y menores compartan el espacio digital y no constituya éste precisamente un entorno más de disgregación. Empecemos pues por evitar los tabiques.


Puede resultar incómodo, pero creemos que aporta muchas ventajas sin apenas inconvenientes en una labor tan importante como es contribuir al disfrute pleno y saludable de la Red por parte de la infancia y la adolescencia.

Jorge Flores Fernández

Director de PantallasAmigas




Publicado por Jorge Flores Fernández Sigue al director de PantallasAmigas en Twitter previamente en UnBlogEnRed.

Fuente: PantallasAmigas.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

Lo que han de saber los padres

Según el informe "Niños en mundos virtuales, lo que los padres deberían saber" de la Agencia Europea para la Seguridad de las Redes y de la Información (ENISA) donde se estudian los webs más visitados por los menores, es el sentido común el mejor protocolo a seguir por los padres. Aquí están algunas de sus recomendaciones:

* Que los niños tengan el ordenador en su cuarto es una barbaridad, especialmente si cuentan con conexión a Internet. Es importante instalar el equipo en una habitación de uso común, como el salón o la sala de estar, y estar presentes mientras los chavales navegan.
* Evidentemente, con niños de por medio el antivirus se convierte en una prioridad. En mi casa tengo instalado el AVG Free: muy completo, ¡y gratis!
* Crear un usuario para cada uno de nuestros hijos es una buena idea, en especial si limitamos sus funcionalidades. ¿Han oído hablar de Windows SteadyState?
* En cuanto a la navegación por Internet, la prevención no está de más. Microsoft cuenta con una aplicación gratuita de uso bastante sencillo: Windows Live One Care Protección Infantil, que permite desde controlar los usuarios del Messenger hasta marcar aquellas páginas que no queremos que nuestros hijos visiten.
* Por otra parte, verificar a posteriori la actividad de nuestros hijos en la Red no tiene por qué ser malo, siempre que ellos sepan que vamos a realizar controles de ese tipo. No está de más comprobar qué páginas web visitan, y si su contenido es apropiado para su edad. ¡Tengan en cuenta que páginas como Facebook o Tuenti están diseñadas sólo para mayores de 14 años!
* En todo caso, el aspecto clave es la educación y la formación. Pero no sólo de los niños, ¡también de los padres! En tal sentido, échenle un vistazo al folleto "Navega Seguro" de la Agencia Española de Protección de Datos. Su subtítulo resulta lapidario: "derechos de niños y niñas, deberes de padres y madres".

fuente: leoplus.blogspot.com